En Inglaterra, el científico victoriano Abner Perry ha creado una máquina capaz de viajar al centro de la tierra. El y su ayudante David Innes deciden probarla, pero la máquina pronto escapa de su control y van a parar a una tierra prehistórica. Allí son capturados por una tribu de reptiles inteligentes que tienen esclavizados a otros humanos gracias a su potente control mental. Durante su cautiverio, David conoce a la princesa Dia, una bellísima nativa humana. Cuando ella es destinada a ser la siguiente víctima de un sacrificio, David liderará la rebelión de los humanos para salvarla...
Un equipo de astronautas estadounidenses que están inmersos en los preparativos de un viaje a la luna se quedan confundidos y muy intrigados cuando un hombre asegura que él, su novia y un científico viajaron a la luna 65 años antes y fueron atacados por los “selenitas”, unas criaturas extrañas mitad hombre, mitad hormiga que viven en enormes cavernas de cristal.
La puerta por la que el Señor de los Demonios hace su entrada, en su afán de conquistar, resulta ser un agujero en el propio patio de la casa de Glen, situada en las afueras, donde está celebrando una fiesta con sus amigos. Movidos por una fuerza de la que son ignorantes, Terry y Glen abren este pasadizo, y si no quieren que la infernal pesadilla que les acosa se convierta en una realidad eterna, deberán encontrar la manera de volver a cerrar la puerta...
Después de la huida del monstruo creado por el doctor Frankenstein (Colin Clavel), el siniestro Dr. Praetorius (Ernest Thesiger) propone al cientifico la creación de una compañera para el monstruo.
Hay un nuevo museo en la ciudad, un museo de cera. El propietario, tratándose de algo novedoso en el lugar, invita a varios grupos de adolescentes para que entren a las sesiones de horas más intempestivas, eso sí, sin pagar. En el interior, las figuras de cera reproducen macabras escenas de crímenes y los más terroríficos personajes de terror. ¿Pero son simplemente seres inertes? La respuesta es no, ya que cobran vida y nutrirán su hambre de matar con los inocentes visitantes, que se convertirán en inesperados personajes de las historias que allí se representan.