En los años 40, finalizado el conflicto de la Guerra Civil Española, una familia abandona el campo y emigra a Madrid con la esperanza de mejorar sus condiciones de vida. Sin embargo, la vida en la ciudad es cruel y está llena de desengaños y penalidades. Manuel, el padre, encuentra trabajo en una fundición, pero no puede soportar el ritmo de trabajo. Pepe, el hijo mayor, se dedica a turbios asuntos relacionados con el estraperlo. Manolo, el hijo menor, encuentra trabajo como chico de los recados, y Tonia, la hermana, empieza a trabajar como asistenta.
Segundo López (Severiano Población), un hombre de mediana edad analfabeto y 'librepensador' de Extremadura, decide marchar a Madrid a vivir la aventura de la capital y disfrutar del dinero de la venta de un negocio familiar heredado. Allí hace amistad con un chico de la calle, un golfillo al que llaman “El Chirri” (Martín Ramírez), y juntos, convertidos en "jefe" y "secretario", los dos amigos viven una infinidad de peripecias urbanas. Mientras, conocen a Marta (Ana Mariscal), una joven enferma y deprimida, que se aloja en la misma pensión destartalada que ellos.
Los vecinos de un pueblo de las costa adriática italiana son gentes amables y corteses que se dedican afanosamente al trabajo. Sólo cinco jóvenes rompen la armonía de la comunidad; ninguno de ellos ha trabajado nunca y ni siquiera se avergüenzan de ello.
Andrea Marcocci (Pietro Germi) es un orgulloso maquinista de tren en la Italia de los años 50’. Está casado con Sara (Luisa Della Noce) y tienen dos hijos, Marcello (Renato Speziali) y Sandro (Edoardo Nevola), y una hija llamada Giulia (Sylva Koscina). Pero Andrea suele anteponer los tragos de vino con su amigo Gigi (Saro Urzi) a su familia. Cuando se suceden una serie de problemas en el seno familiar, unidos a un accidente sufrido con el tren que conduce, la vida de Andrea se desmorona y como resultado se refugia aún más en la bebida, acabando de romper la relación con parte de su familia y siendo degradado en su oficio. Pero el amor incondicional de su hijo pequeño Sandro y la necesidad de arreglar la cruda realidad provocarán en Andrea una serie de reacciones con las que intentará anteponerse a las circunstancias y encontrar la paz y la felicidad que ha perdido.
Cabiria es una prostituta que ejerce como tal en uno de los barrios más pobres de Roma. Sueña, sin embargo, con encontrar el amor verdadero, un hombre que la aparte de la calle y a quien pueda entregarse en cuerpo y alma. Su bondad y su ingenuidad la convierten en víctima propicia de sucesivos vividores que se aprovechan de ella, le roban y la golpean. A pesar de sus fracasos, recobra la esperanza una y otra vez.