A punto de terminar la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), los aliados tratan de impedir que los alemanes fabriquen la bomba atómica. Con este fin, la Organización de Servicios Estratégicos (OSS) recluta al físico nuclear Jesper y le encarga que busque a su colega Katerin Lodor y la saque de Suiza para interrogarla. Pero, cuando la encuentra, una enfermera nazi impide que la rescate. A continuación, la misión de Jesper consiste en ir a Italia y convencer al doctor Polda, otro físico nuclear, para que abandone a los alemanes y colabore con los aliados. Pero Polda no podrá hacerlo mientras no libere a su hija.
George Bailey (James Stewart) es un honrado y modesto ciudadano que dirige y mantiene a flote un pequeño banco familiar, a pesar de los intentos de un poderoso banquero por arruinarlo. El día de Nochebuena de 1945, abrumado por la repentina desaparición de una importante suma de dinero, que supondría no solo la quiebra de su banco, sino también un gran escándalo, decide suicidarse, pero cuando está a punto de hacerlo ocurre algo extraordinario.
La acción se sitúa en Casablanca, poco después de la Segunda Guerra Mundial. El gerente del Gran Hotel ha muerto en extrañas circunstancias. Para ocupar la vacante que deja, es contratado Ronald Kornblow, que abandona de inmediato la posada que dirige en un oasis. Tras su llegada Ronald entra en contacto con Corbaccio, un extraño sujeto que se dedica a estafar turistas a través de su Compañía de Camellos Amarillos.
Madrid a finales del siglo XIX; una mujer de buena posición aparece asesinada y hay sospechas de la autoría del crimen sobre varias personas. La investigación policial se pone en marcha.
Érase una vez un mercader arruinado que vivía con su hijo Ludovic y sus tres hijas. Dos de ellas, Felicie y Adelaide, son seres egoístas que explotan a su hermana pequeña Bella. Un día, el padre se pierde en el bosque y llega hasta un castillo. Allí encuentra una preciosa rosa y decide cogerla para Bella, entonces aparece el señor del castillo que le impondrá un duro castigo por su osadía