A su vuelta de las Cruzadas, el Rey Ricardo Corazón de León es apresado en Austria. Su hermano Juan se niega a pagar la elevada suma de dinero que exigen a cambio de su libertad, ya que así puede seguir usurpando el trono de Inglaterra. El caballero Ivanhoe, uno de los partidarios de Ricardo, intentará por todos los medios conseguir el dinero del rescate.
El Duque Urbis, alias "El Halcón", ha secuestrado a la mujer y al hijo de Dardo (Burt Lancaster). Este noble ejerce, en nombre del emperador, una auténtica tiranía sobre los habitantes de los pueblos de Lombardía. Para vengarse de él, Dardo secuestra a su sobrina.
Durante la Tercera Cruzada, Ricardo Corazón de León se propone expulsar a los infieles de Tierra Santa. Mientras tanto, en el campo cristiano reina la discordia: Sir Gilles Amaury y Conrad de Montferrat conspiran contra el rey y, a pesar de que el fiel Sir Kenneth Huntingdon lo previene, Ricardo no le hace caso. Una noche, un arquero enviado por los conspiradores hiere gravemente al rey. En estas circunstancias, Sir Gilles Amaury expulsa a Sir Kenneth del ejército inglés. En su exilio, Sir Kenneth, descubre la conspiración urdida por Sir Gilles y logra desenmascarar a todos los hombres que han traicionado al rey Ricardo. Finalmente cristianos y musulmanes se unen en la batalla para salvar a Lady Edith del malvado Sir Gilles y devolver el poder al rey Ricardo.
Ricardo Corazón de León marcha a las Cruzadas para eludir su boda con la princesa Alicia de Francia, y por el camino contrae matrimonio con Berengaria para proporcionar comida a sus hombres. Todo se complica cuando Berengaria es raptada por Saladino
A finales de la Época Heian en el siglo XII, el gobernador de un pueblo es enviado al exilio. A pesar de que su familia quiere ir con él, ninguno podrá acompañarle, pues, engañados por una vieja que se hace pasar por sacerdotisa, son vendidos como esclavos por separado: la madre por un lado y los hijos por otro.