En los tiempo oscuros, la magia era un arma. El amor un misterio, la aventura estaba en todas partes... y los dragones eran reales. En las postrimerías de la Edad Media, un rey ha hecho un pacto con un dragón, por el cual el soberano le sacrifica vírgenes, a cambio de que la bestia no moleste el reino. Un aprendiz de mago, para salvar a una dama, se enfrentará al temible dragón.
La poderosa Reina Taramis promete a Conan hacer volver a su amada del Reino de la Muerte, pero con una condición: debe traerle un legendario cuerno con piedras preciosas incrustadas y a una bella y joven princesa. Lo que Conan ignora es que la Reina quiere utilizar el cuerno para despertar al durmiente dios Dagoth y sacrificarle a la princesa. Enfrentado con enemigos mortales y sobrenaturales, Conan debe convocar a las fuerzas del Bien para derrotar a Taramis e incluso al mismísimo dios Dagoth.
Un niño que pertenece a una tribu primitiva graba en su memoria los rostros de los guerreros que han exterminado a su familia y a él lo han vendido a unos mercaderes de esclavos. Años después, el joven se ha convertido en un forzudo y valiente guerrero.
Michael Palin (miembro de los Monty Python) interpreta a un campesino medieval que se propone matar a un monstruo que arrasa todos los pueblos por donde pasa.
Los Inmortales son seres de una raza especial que sólo pueden morir decapitados entre sí. Viven desde hace siglos entre los hombres, pero ocultando su identidad. Unos defienden el Bien, otros, el Mal. Una maldición los obliga a luchar entre sí hasta que sólo quede uno de ellos. El escocés Connor MacLeod (Christopher Lambert) es uno de los supervivientes del clan de los Inmortales que ha llegado hasta nuestros días.
Tras una larga y cruenta guerra, Uther Pendragon le ruega al mago Merlín que le ayude a seducir a la esposa de su nuevo aliado, el Duque de Cornwall. Merlín accede, pero a condición de que el fruto de esa unión le sea entregado. Esa misma noche, es concebido Arturo. Dieciocho años después, los nobles de un reino cuyo trono está vacante intentan apoderarse de Excalibur, la espada mágica que está incrustada en una piedra desde la muerte de Uther.
Después de buscar fortuna durante cinco años, Westley (Cary Elwes) retorna a su tierra para casarse con su amada, la bella Buttercup (Robin Wright Penn), a la que había jurado amor eterno. Sin embargo, para recuperarla habrá de enfrentarse a Vizzini (Wallace Shawn) y sus esbirros. Una vez derrotados éstos, tendrá que superar el peor de los obstáculos: el príncipe Humperdinck (Chris Sarandon) pretende desposar a la desdichada Buttercup, pese a que ella no lo ama, ya que sigue enamorada de Westley.